Esta tarde me fui a pensar en lo alto de un mirador.
Pero no pude pensar puesto que lo que veía mis ojos, me hizo reflexionar sobre el paisaje que estaba contemplando.
Entonces en lugar de pensar en mis problemas, me puse a pensar en la solución a mis problemas, mirando al horizonte intenté llegar a la conclusión de cómo sería mi vida si pudiera o supiese afrontar los problemas diarios desde otro punto de vista.
Me quedé quieta durante un buen rato mirando cada edifico, cada nube, cada color y respiré profundo.
La vida.
Eso es lo que percibí desde el primer momento, estoy en la vida, soy parte de ella, y por muchos problemas que tenga, sean peores o mejores que el resto, he de buscar la solución para poder continuar disfrutando del paisaje y ver el como cae el sol desde el horizonte.
Sólo así sabré que sólo hay una vida y que hay que intentar vivirla mejor o peor pero vivirla, puesto que solo tenemos una.
En la vida no se espera, en la vida se vive, y yo voy a vivirla hasta el último suspiro.